¿Sabías que la erosión también pone en peligro a las abejas?
Hola, soy Lillian Marrero Huertas, puertorriqueña y fundadora de Bee Connected, un espacio
que nace del amor profundo por la naturaleza, y por ellas: las abejas. El cambio climático afecta no solo la floración, el calor o las lluvias, también la estabilidad del suelo. Desde siempre me ha maravillado la forma de vivir de las abejas: su estructura, su organización, su trabajo en equipo, y cómo se cuidan entre sí. Precisamente por eso, me preocupa ver cómo el cambio climático las está afectando cada día más. Las abejas no solo hacen miel, ellas sostienen la vida: cultivos, biodiversidad y alimentos.
Se siente el cambio climático con más calor, lluvias impredecibles, menos flores, suelos secos y
menos abejas. En mi finca, comencé a notar cómo el suelo se desgastaba y perdía salud. Sin un suelo sano, no
hay flores. Sin flores, no hay alimento para las abejas. El cambio climático es evidente.
Después de buscar alternativas, encontré que el vetiver es una planta de raíces profundas que
protege el suelo, lo fortalece y ayuda a mantener un ambiente más estable. Las sembré alrededor
del apiario con un sistema de riego de agua recolectada.
Con el tiempo, el terreno se hizo más firme y más saludable y las plantas volvieron a florecer.
Las abejas comenzaron a multiplicarse. Ese pequeño paso se convirtió en un gran impacto.
¿Qué más podemos hacer?
Cambiemos hábitos, eduquemos, sembremos conciencia.
Planta flores y árboles nativos
Evita pesticidas
Exige a tus líderes que protejan la biodiversidad.
Cuidar a las abejas es cuidar nuestra comida, nuestra salud y nuestro futuro. Ya no basta con ser testigos del cambio climático. Tenemos que ser parte activa de la solución.
Nuestro compromiso con la naturaleza no es opcional: es vital. Es hora de actuar, por el bien del
planeta y de todos los seres que lo habitamos.
En Bee Connected, creemos que cada paso cuenta.